Tierra desacostumbrada

“La naturaleza humana no dará fruto, al igual que la patata, si se planta una y otra vez, durante demasiadas generaciones, en la misma tierra agotada. Mis hijos han tenido otros lugares de nacimiento y, hasta donde alcance mi control sobre su fortuna, echarán raíces en tierra desacostumbrada”

Nathaniel Hawthorne

La aduana

(Y yo en realidad, lo he sacado del libro Tierra desacostumbrada de Jhumpa Lahiri)

Lothus Temple, New Delhi. India

El gran desafío: Cocinar chapatis

El chapati, o “roti” (en hindi) es el pan de India. Constituye uno de los pilares de la alimentación en el país y está verdaderamente rico.

En India, no saber hacer chapatis es como aquí no saber cocinar un huevo frito, así que nos pusimos manos a la obra. Me imagino que si hubiésemos preguntado a Iban Yarza en su blog “La memoria del pan” nos hubiésemos ahorrado un montón de pasos, pero la aventura de encontrar el chapati perfecto tiene su emoción y su encanto.

Básicamente un chapati es harina y agua, basta. No parece tan complicado ¿no?

El primer problema es la harina. Los primeros los hicimos con harina de trigo común del supermercado. Eran superpesados y bastante “mazacotes”. Encontramos recetas en internet en las que recomendaban mezclar harina de trigo común con harina de trigo integral, lo intentamos, pero seguían sin estar suficientemente tiernos. En esta etapa me gané el apelativo cariñoso de “crunchy chapati”.

Finalmente, descubrimos harina para chapatis (atta) en una tienda regentada por pakistanís en la calle Hernani. Esto es: si te colocas de frente al Bilborock, la calle que queda a la derecha y que sube hacia San Francisco. También venden las sartenes específicas para cocinar chapatis. Yo todavía no me he agenciado ninguna y sigo utilizando la sartén común.

Sartén para chapatis

Una vez que tenemos la harina y el agua, sólo hay que mezclarlas. No puedo decir cantidades, yo trabajo a ojo, pero seguro que en internet encuentras alguna receta que te lo indique. Lo ideal es encontrar el punto en el que la harina no se pegue a las manos, y que a la vez, no esté seca. Yo le hecho un chorrito de aceite de oliva, no creo que sea muy reglamentario, pero me asegura que luego los chapatis están más tiernos.

Hay que trabajar la masa bastante y dejarla reposar unos 10 minutos. Volver a humedecer la masa y trabajarla un poquito más. Después hacemos bolitas y las aplanamos con el rodillo. Deberían salir lo más redondas posibles para que luego se hinchen con facilidad. (Yo soy especialista en hacer chapatis con forma de elefante, caracol, flor… cualquier cosa menos círculos)

Dicen que lo ideal es que el centro quede ligeramente más grueso que el borde.

Estás serían las bolitas antes de aplanarlas:

Antes de cocinar los chapatis, es importante que la sartén esté muy caliente. El primero, como suele pasar con las crepés, sale fatal, no entres en pánico. ¡Ah! Y no hay que poner nada en la sartén (no necesita aceite ni mantequilla)

En India, generalmente, calientan el chapati en la sartén, vuelta y vuelta, y luego lo pasan al fuego (en cocinas de gas), donde se hincha. Nosotros en casa tenemos cocina eléctrica, así que nos organizamos como podemos. Yo suelo presionar ligeramente los bordes del chapati y esperar a que se hinche un lado para darle la vuelta y calentar el otro lado (En lo que yo tardo en hacer ocho, en Khajuraho hacen quince)

Roti / Chapati

Los chapatis están mucho más ricos si los untas con ghee, que es mantequilla clarificada. AQUÍ puedes encontrar cómo hacerla.

Si en lugar de calentar los chapatis en la sartén, los sumerges en aceite muy caliente, consigues “puri” que quizá estén ¡aún más buenos! En la mitad superior de la imagen puedes ver a las mujeres cocinando “puris”

Mujeres cocinando "puris"

Achar

Es como llaman a los encurtidos en India.

Este es un ejemplo de los que viajaron de nuestra casa de India a nuestra casa de Bilbao.

Nosotros solemos jugar a ver quién escoge el más picante.

La forma más común de comerlos sería la siguiente: Primero te metes la comida en la boca y luego muerdes un pedacito del encurtido (tenemos guindillas y mangos) Potencia muchísimo el sabor de los alimentos.

Bon appétit!

“Achar”

This is are a word used by some indians to call pickles.

The picture shows the ones which traveled from our indian home to our home in Bilbao.

We normally play to find out the hottest one.

This is the regular way to eat them: first you put one spoonfull (or handfull) of food in your mouth and afterwords you eat a tiny bit of pickle (we have chillies and mangos) It increases a lot the flavour of the food.

Bon appétit!

Sobre aquí y allí

Y de cómo tratamos de encontrar nuestro “allí” aquí.

Sobre cómo, a veces, nuestro “allí” se transforma en “aquí”.

De esto trata este blog.

De aquí y de allí.

De Khajuraho y Bilbao.

De chai y café.

Los pies de mi cuñada el día de su boda

Mis pies en un viaje por EEUU

About “here” and “there”.

About how we try to find our “there” here.

And about how “there” turns into “here” from time to time.

This is what our blog is about.

About “here” and “there”

About Khajuraho and Bilbao

About “chai” and “café”