Ten cuidado con lo que deseas…

Siempre me han gustado los mostradores de especias en los supermercados.

Antes, cuando compraba un bote de especias me sentía poseedora de un conocimiento de la alquimia culinaria que estaba reservado para unos pocos, “los escogidos” (que no os voy a engañar, lo normal es que el bote fuera de pimentón o de canela en rama)

Ahora, cada vez que un bote de especias acaba en nuestra cesta de la compra mi reacción suele ser la de abrir mucho los ojos y decir… “¿OTRO MÁS?”

Aunque el sabor de lo que Mr. Singh cocina después, siempre hace que merezca la pena.