Cuando entra el apretón

Has tomado todas las precauciones: no bebes agua de grifo, te enjuagas la boca con agua mineral, tienes cuidado con los zumos “naturales”, te aseguras de que la botella de agua está precintada… y a pesar de todo… ¡has caído! En algún punto de tu viaje… ¡te entra la cagalera!
Bueno, lo primero de todo: que no cunda el pánico, los trastornos digestivos son tan comunes entre los visitantes del país que casi, casi podríamos decir que forma parte del paquete turístico.
Imaginamos que consciente de esta posibilidad, ya habrás hecho acopio de artillería corta-diarreas antes de iniciar el viaje, pero si no fuera así, te comentamos los remedios naturales que te suele sugerir la población autóctona. Fundamentalmente son dos: beber soda con zumo de limón y comer kitcheri. El kitcheri es un guiso hindú de legumbres (un tipo determinado de lentejas) con arroz, que según la tradición ayurvédica sirve para purificar el organismo y equilibrar Los Tres Doshas. En cualquier restaurante u hotel te pueden hacer el favor de preparártelo aunque no figure en el menú.
Si prefieres decantarte por las medicinas, es interesante que sepas que en las farmacias indias puedes comprar pastillas por unidades, no tienes que adquirir la caja entera. El único problema de esto es que siempre está la duda sobre la fecha de caducidad del medicamento. Yo he recurrido un par de veces a las “drogas” para el dolor de regla y la verdad es que tengo buena experiencia.
Y en lo que a descomposiciones se refiere, en mi primer viaje tuve bastante suerte y en cuatro meses tuve una pequeña diarrea durante los primeros días que combatí con arroz blanco (afortunadamente en India nunca falta). Otros episodios breves que he padecido posteriormente los achaco a un atracón de mangos y a un lassi con hielo de dudosa procedencia. La historia del lassi fue un error de principiante que cometí en mi última visita a Khajuraho, así que ya sabes: ¡nunca bajes la guardia!
¡Ah! Un último apunte, quizá encuentres en algunos lugares turísticos, sobre todo en templos, una especie de cajas de metal que dispensan agua a través de unos pequeños grifos. Estas máquinas son filtros de agua, así que en principio, debería ser apta para el consumo. Nosotros empezamos a tomar vasitos para ver cómo reaccionaba nuestro cuerpo en el Templo Dorado de Amristar y no tuvimos ningún problema. No obstante, si tu viaje va a ser breve, yo no me la jugaría tomando otra agua que no sea la embotellada.

Soda water

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